Europa ha dado un paso estratégico hacia su independencia tecnológica con el desarrollo de IONORA, una infraestructura en la nube que busca ser interoperable, soberana y sostenible. Esta plataforma servirá de base para que sistemas digitales de distintos países y sectores puedan comunicarse y funcionar de forma coordinada. El objetivo es claro: crear un estándar europeo que permita a industrias clave operar en red sin depender de tecnologías externas.
Ionora se desarrolla en el marco del programa IPCEI-CIS (Proyectos Importantes de Interés Común Europeo), con un presupuesto total de 16,9 millones de euros, financiado en parte por el gobierno alemán. Se trata de uno de los más de 100 proyectos que conforman esta iniciativa europea, que cuenta con una inversión global de 3.500 millones de euros y la participación de 12 países de la UE.
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Interoperabilidad y estándares abiertos de IONORA
El corazón de IONORA es una plataforma en la nube basada en estándares abiertos y API comunes, pensada para facilitar la conexión entre servicios en la nube, dispositivos móviles y sistemas IoT. Su diseño busca superar uno de los grandes retos tecnológicos actuales: la fragmentación de las infraestructuras digitales.
Uno de los avances clave es la capacidad de proveer servidores de inteligencia artificial desde la nube para aplicaciones periféricas, algo esencial para sectores como la fabricación o la movilidad. La infraestructura también incluye tecnologías de telemetría para el monitoreo de sistemas, y se apoya en hardware de código abierto, como los llamados switchs de caja blanca, que permiten integrar software de distintos proveedores.
Aplicación directa en la industria
IONORA no es solo un proyecto técnico, sino una propuesta con impacto directo en la industria europea. Su capacidad para conectar entornos de producción con servicios en la nube puede transformar cómo operan fábricas, vehículos o infraestructuras sanitarias. Un ejemplo es la colaboración con la Industry Fusion Foundation, que trabaja en soluciones de código abierto para integrar máquinas y sistemas en un espacio virtual de datos compartidos.
Otras tecnológicas, como OpenNebula o DE-CIX, también participan en el impulso de esta red, con iniciativas enfocadas en mejorar la gestión de datos y la conectividad en tiempo real. El proyecto incluye la colaboración de empresas de varios países, incluyendo una participación desde España.
La sostenibilidad es otro de los pilares del proyecto. IONORA se plantea como una respuesta al creciente consumo energético provocado por el aumento de la inteligencia artificial y el uso intensivo de GPU. Por eso, se están desarrollando nuevas soluciones para reducir el impacto ambiental de los centros de datos, como la refrigeración líquida o servidores de bajo consumo energético.
En su centro de pruebas en Francia, se están probando nuevas formas de infraestructura más eficientes, pensadas para responder tanto a las exigencias tecnológicas como a los compromisos climáticos europeos.
Camino hacia la soberanía digital
Más allá del desarrollo tecnológico, el proyecto representa un paso hacia una Europa más autónoma en materia digital. Con una infraestructura propia, interoperable y abierta, la UE busca reducir su dependencia de proveedores externos y garantizar el control sobre sus propios datos y servicios. Al mismo tiempo, se favorece la innovación en sectores como la energía, la salud o la movilidad, fundamentales para la competitividad futura del continente.
IONORA marca un hito en la estrategia digital europea, estableciendo las bases para una infraestructura común, segura y respetuosa con el medio ambiente, que permitirá afrontar los desafíos tecnológicos de la próxima década.